Calculadora de potencia online

Contrata la potencia que necesitas, ni más, ni menos

¿Qué significa el resultado de la calculadora de potencia?

El resultado te indica una potencia recomendada (kW) en función de tu vivienda, hábitos de uso y equipamiento. En la práctica, sirve para decidir qué potencia contratar:

  • Si te quedas corto, es más probable que salten el ICP (Interruptor de Control de Potencia) cuando coincidan varios electrodomésticos.
  • Si te pasas, pagarás de más todos los meses en tu término de potencia.

¿Cómo funciona nuestra calculadora de potencia eléctrica?

Para saber qué potencia de luz para contratar para tu casa, la calculadora tiene en cuenta las características de tu vivienda y tu uso real, especialmente los electrodomésticos que puedes llegar a usar a la vez.

Con esta información, obtienes una recomendación práctica para evitar cortes de luz y no pagar potencia de más, y, para ello, se analizan los principales factores que influyen directamente en la potencia necesaria en una vivienda:

  • Tipo de vivienda y tamaño: no es lo mismo un piso pequeño que una casa grande. A mayor superficie y más equipos (aire, calefacción, etc.), más kW necesitarás.
  • Calefacción y ACS: si la calefacción es eléctrica (emisores, bomba de calor, suelo radiante eléctrico), normalmente necesitarás más potencia que si usas gas u otras alternativas.
  • Número de electrodomésticos y simultaneidad: importa más lo que se usa a la vez que la lista total de aparatos.

¿Cómo se calcula la potencia eléctrica? (fórmula sencilla)

La idea es simple: sumar las potencias nominales de los aparatos que pueden funcionar a la vez y aplicar un coeficiente de simultaneidad (porque no todo se usa siempre al mismo tiempo).

Una forma práctica de estimación es:

  • Potencia estimada (kW) ≈ (Suma de kW de los aparatos “simultáneos”) × (coeficiente de simultaneidad)
  • Después se suele añadir un margen para picos puntuales y arrancadas de motor.

Por eso la calculadora te pregunta por hábitos y equipamiento: el objetivo no es “la suma total”, sino tu uso real.

Potencias nominales aproximadas de los principales electrodomésticos de un hogar

Las siguientes cifras son orientativas, puesto que la potencia real puede variar según el modelo, la antigüedad, la eficiencia energética y el modo de uso de cada aparato.

Aun así, sirven como referencia práctica para entender cómo se calcula la potencia necesaria en una vivienda y estimar qué electrodomésticos pueden funcionar al mismo tiempo sin que salten los plomos.

Potencias nominales aproximadas de los principales electrodomésticos
Electrodoméstico Potencia aproximada (W) Potencia aproximada (kW)
Televisor 60 – 200 W 0,06 – 0,2 kW
Aire acondicionado 900 – 2.500 W 0,9 – 2,5 kW
Microondas 1.200 – 1.600 W 1,2 – 1,6 kW
Frigorífico (en funcionamiento) 100 – 300 W 0,1 – 0,3 kW
Horno 1.200 – 3.000 W 1,2 – 3 kW
Bombilla incandescente 40 – 100 W 0,04 – 0,1 kW
Bombilla LED 5 – 15 W 0,005 – 0,015 kW
Lavavajillas 1.500 – 2.200 W 1,5 – 2,2 kW

Potencia eléctrica recomendada según el tamaño y el equipamiento de la vivienda

Esta tabla sirve como referencia rápida para orientarte sobre la potencia más habitual en función del tamaño de la vivienda y del nivel de equipamiento eléctrico. No sustituye a un cálculo personalizado, pero ayuda a situarte en un rango razonable antes de elegir potencia o contrastar el resultado de la calculadora.

Ten en cuenta que el tamaño de la vivienda es un indicador aproximado: lo que realmente marca la diferencia es el uso simultáneo de electrodomésticos (por ejemplo, aire acondicionado, lavadora y horno funcionando a la vez).

Tabla aproximada de potencias recomendadas según el equipamiento de la vivienda
Equipamiento / Tamaño de la vivienda Hasta 65 m2 65-85 m2 85-140 m2 Más de 140 m2
Electrodomésticos de uso habitual (básico) 3 kW 3,5 kW 4,5 kW 5,8 kW
+ aire acondicionado, horno, secadora… (medio) 3,5 kW 4,5 kW 5,8 kW 6,9 kW
+ calefacción eléctrica, piscina (alto) 4,5 kW 5,8 kW 6,9 kW 8 kW

¿Qué pasa si contrato más o menos potencia de la necesaria?

Elegir la potencia adecuada es clave porque afecta directamente tanto a la comodidad en el día a día como al importe fijo de la factura de electricidad.

Contratar menos o más potencia de la necesaria tiene consecuencias distintas, y entenderlas te ayudará a tomar una mejor decisión.

Si contratas menos potencia

Cuando la potencia es insuficiente para tu uso real, el problema no suele ser el consumo total, sino los momentos en los que coinciden varios aparatos funcionando a la vez.

De esta forma, estos son los problemas a los que te enfrentas cuando tienes contratados menos kW de los necesarios:

  • Es más probable que salte el ICP, o, coloquialmente, que te “salten los plomos”, cuando se usan simultáneamente muchos electrodomésticos, superando la potencia que tienes contratada.
  • Acabas limitando tus hábitos, evitando poner ciertos aparatos a la vez para no provocar cortes.
  • Si los cortes son frecuentes, tendrás que aumentar la potencia eléctrica de tu vivienda para poder utilizar los electrodomésticos a la vez sin que te salten los plomos de tu cuadro eléctrico.

Si contratas demasiada potencia

En este caso no tendrás problemas de cortes, pero sí un impacto directo en el importe que pagas todos los meses, incluso aunque consumas poco.

  • Pagarás un coste fijo mayor en la factura, ya que el término de potencia se cobra todos los meses, consumas luz o no.
  • Ese sobrecoste se acumula con el tiempo: mantener una potencia más alta de la necesaria puede suponer decenas de euros al año sin aportar un beneficio real.

En este caso, deberás reducir la potencia de tu casa, y, por eso, lo ideal es encontrar un equilibrio: suficiente potencia para tu uso habitual, pero sin contratar kW de más que no vas a aprovechar.