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Calefacción con acumuladores de calor

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acumulador de calor

Los consumidores que dispongan de calefacción eléctrica podrán instalar distintos sistemas para calentar su vivienda como los acumuladores de calor.


Calefacción eléctrica

Muchos usuarios recurren a la electricidad para la calefacción de sus viviendas o locales, se trata de una energía muy cómoda para los usuarios pero también es una de las más caras del mercado. A la hora de instalarla los consumidores pueden recurrir a distintos sistemas:

  • Radiadores de aceite o termoeléctricos: es uno de los más antiguos, funciona a través del calentamiento de un aceite térmico. La temperatura disminuye de manera gradual una vez apagado.
  • Suelo radiante: mediante la instalación de una red de tuberías o cables que transportan agua caliente bajo el suelo de la vivienda. Es uno de los sistemas más modernos, pero conlleva un coste inicial elevado y la realización de obras.
  • Bomba de calor: no consume mucha energía, pero únicamente calienta la habitación donde está instalada la bomba de calor y el calor se dispersa muy rápido.
  • Placas radiantes: a través de ondas radiantes se calienta la habitación donde está instalada de manera homogénea. El calor alcanza la temperatura muy rápidamente pero son sistemas muy caros.
  • Acumuladores de calor: por medio de resistencias eléctricas se almacena calor que se libera posteriormente.
  • Convectores: ingresa aire frío y expulsa aire caliente gracias a las resistencias eléctricas y un termostato que incorporan.

Acumuladores de calor

Los usuarios podrán instalar en sus domicilios acumuladores de calor, los cuales funcionan mediante resistencias eléctricas que calienta el núcleo acumulador y almacenan el calor producido, liberándolo progresivamente de manera calorífica.

Hay dos tipos de acumuladores de calor que los consumidores pueden utilizar en sus viviendas:

  1. Estáticos: los cuales liberan la energía calorífica de manera natural. Se recomiendan para lugares habitados permanentemente ya que ofrecen una temperatura de confort constante.
  2. Dinámicos: en este caso incorporan un ventilador que ayuda a la transmisión de energía. Su aislamiento es más eficaz que en el caso de los estáticos. El control de la descarga de energía, permite gestionar la temperatura de distintas zonas.

Se suele combinar ambos tipos de acumuladores, principalmente por cuestiones económicas. Aunque la mejor opción sería recurrir a los acumuladores dinámicos ya que permiten llevar un control, los acumuladores estáticos son mucho más baratos que los dinámicos.

Calefacción con acumuladores de calor

Estos sistemas de calefacción tienen un espacio de almacenamiento limitado, acumulan la energía necesaria para mantener la temperatura durante el día en la vivienda, por lo que esta característica hace que el cálculo de las necesidades energéticas sea muy importante, así como los sistemas de aislamiento y la temperatura de confort.

Aunque se tratan de sistemas de calefacción que supone un gran desembolso inicial presentan una serie de ventajas, además de su bajo mantenimiento:

  • Instalación sencilla: no requiere obras
  • Bajo mantenimiento: limpieza anual de los acumuladores y cambio de las pilas de los cronotermostatos
  • Solución limpia y segura

Uno de los principales inconvenientes de estos sistemas de calefacción es que la carga debe realizarse con antelación. Así, los consumidores se ven obligados a programar sus necesidades. Además hay otra serie de aspectos que los consumidores deben estudiar antes de instalar acumuladores de calor para la calefacción.

  • Precio elevado de cada aparato además de grandes diferencias entre modelos en el mercado
  • Si el cliente dispone de una tarifa con discriminación horaria, la recarga deberá hacerse por la noche
  • Hay un menor control sobre la descarga de calor, dependiendo del tipo de acumulador
  • La instalación eléctrica de inmuebles antiguos suele necesitar una reforma casi total

Calefacción con convectores

Otra opción similar a los acumuladores de calor son los convectores, que también recurren a la energía eléctrica para calentar el aire frío. En estos casos, la resistencia eléctrica y el termostato que incorporan permiten ingresar aire frío y expulsar aire caliente en el momento. No son sistemas muy eficaces pero pueden ser una buena opción para segundas viviendas o espacios pequeños.

 

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